Durante una visita a Bariloche, el gobernador Alberto Weretilneck dejó definiciones que marcan un rumbo económico alineado con el modelo de ajuste fiscal impulsado por Javier Milei, con el déficit cero como prioridad absoluta.
El mandatario fue explícito: los salarios del Estado provincial estarán atados a la recaudación. “Es la única manera de poder pagar sueldos. Si la recaudación no crece, no hay de dónde sacar el dinero para nuevos aumentos”, sostuvo. En ese sentido, anticipó que toda la discusión paritaria de 2026 estará condicionada por los ingresos reales de la Provincia.
Weretilneck describió además un escenario económico complejo. Aseguró que entre octubre y diciembre la recaudación provincial cayó de manera sostenida, afectada por la recesión, la baja del consumo y la importación de bienes y servicios. “La provincia cada día tiene menos recursos”, resumió.
Frente a ese contexto, planteó que el desafío del Gobierno es administrar un presupuesto limitado, para que alcance tanto a los trabajadores estatales como a los contribuyentes, bajo una premisa clara: no gastar más de lo que se recauda.
En paralelo, el gobernador se mostró dispuesto a dar el debate sobre una reforma laboral, especialmente enfocada en los trabajadores informales. Reconoció que la Argentina lleva años sin generar empleo ni inversiones y afirmó que “hay cosas que discutir”, aunque aclaró que cualquier cambio no debe implicar quitar derechos adquiridos. “No hay que decir que no por el no”, concluyó.




