Ana y Daniel Parra iniciaron una campaña pública para intentar modificar una ley en España que les impide contraer matrimonio. Ambos son hermanos por parte de padre, aunque crecieron separados y no tuvieron contacto durante su infancia.
El reencuentro ocurrió años después, cuando Ana, ya adulta, decidió buscar a su padre biológico y descubrió que tenía otro hijo. Tras un primer contacto a través de redes sociales y varias conversaciones, los dos se conocieron en persona en la región de Barcelona. Con el tiempo, desarrollaron una relación cercana, comenzaron a convivir y, posteriormente, iniciaron una relación sentimental.
La pareja tiene dos hijos pequeños, que están legalmente reconocidos por el registro civil como hijos de ambos progenitores, de acuerdo con cambios legales introducidos en el país en la última década. Sin embargo, la legislación española continúa prohibiendo el matrimonio entre hermanos, lo que representa el principal obstáculo legal para ellos.
Por ese motivo, Ana y Daniel buscan impulsar un debate jurídico y social para cambiar la normativa vigente. Sostienen que, como adultos y padres reconocidos legalmente, deberían tener la posibilidad de formalizar su unión mediante el matrimonio.




